Tránsito

El transporte público pierde pasajeros y crece la preocupación por las tarifas

El colectivo atraviesa un escenario cada vez más complejo en el AMBA. La cantidad de pasajeros volvió a retroceder en julio y desde el sector empresario advierten que las diferencias tarifarias entre jurisdicciones agravan el panorama.

El transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires enfrenta un nuevo escenario de preocupación. Durante julio volvió a registrarse una fuerte caída en la cantidad de pasajeros que utilizan los colectivos, mientras las tarifas acumularon importantes aumentos en los distintos distritos.

Los números difundidos por la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta) muestran que durante julio de este año se contabilizaron 118,1 millones de pasajes, frente a los 146,1 millones registrados en julio de 2025. En términos interanuales, la baja alcanza el 19,1%, con unos 28 millones de viajes menos.

El retroceso se produce en un contexto marcado por el aumento del costo del boleto y por un esquema tarifario diferente según la jurisdicción. Para las empresas, esta situación genera dificultades tanto para los usuarios como para la organización general del sistema metropolitano.

Un boleto que cambia según dónde se viaje

En el último año, las tarifas tuvieron incrementos muy diferentes. En julio de 2025, un viaje en las líneas de jurisdicción nacional costaba $451,01, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el valor era de $488,70 y en la provincia de Buenos Aires llegaba a $489,61.

Para julio de 2026, los precios habían subido a $742,81 en las líneas nacionales, $820,99 en la Ciudad y $1.063,98 en la Provincia.

La mayor diferencia se observa en territorio bonaerense, donde el aumento interanual alcanzó el 117,31%. En las líneas nacionales fue del 64,69% y en la Ciudad de Buenos Aires, del 67,99%.

Esta situación tiene un impacto especialmente fuerte sobre quienes viven en los sectores más alejados del conurbano, donde muchas veces se necesitan varios colectivos para completar un recorrido cotidiano.

Menos pasajeros y más presión sobre el sistema

La caída de usuarios se suma a un escenario de mayor presión sobre el transporte automotor. El primer semestre de 2026 ya había mostrado una reducción acumulada del 8,13% en la cantidad de pasajeros, tendencia que se profundizó durante julio.

Desde el sector empresario consideran que la falta de una política coordinada entre Nación, Provincia y Ciudad es uno de los principales problemas que atraviesa actualmente al sistema. Las distintas estructuras tarifarias terminan generando diferencias importantes entre servicios que circulan dentro de una misma área metropolitana.

El resultado es un transporte cada vez más costoso para una parte importante de los usuarios y con una cantidad de pasajeros que continúa en descenso.

El impacto en el AMBA

La situación adquiere especial relevancia en el segundo y tercer cordón del conurbano, donde el colectivo sigue siendo una herramienta fundamental para llegar a los lugares de trabajo, establecimientos educativos y centros urbanos.

Con tarifas que aumentaron por encima de la evolución registrada en otras jurisdicciones y una pérdida sostenida de pasajeros, el transporte metropolitano vuelve a quedar en el centro de la discusión.

El desafío, según plantean desde el sector, pasa por recuperar una planificación común que permita reducir las diferencias entre jurisdicciones y evitar que el costo del traslado termine convirtiéndose en una barrera cada vez mayor para quienes dependen diariamente del colectivo.