Transporte Necochea: solo tres líneas resultan rentables y la empresa pone en duda su continuidad
La situación de la concesionaria volvió a discutirse en el Concejo Deliberante, en medio de los intentos por avanzar con un nuevo llamado a licitación.
La Comisión de Transporte del Concejo Deliberante recibió este viernes a representantes de Transporte Necochea S.A., en una reunión marcada por las dificultades económicas que atraviesa el servicio y la necesidad de definir su futuro.
La empresa señaló que, de las ocho líneas que actualmente prestan servicio entre Transporte Necochea y Nueva Pompeya, solamente las 510, 511 y 512 presentan niveles de rentabilidad que permiten sostener su funcionamiento.
El escenario también alcanza a la flota. La compañía informó que cuenta con 33 unidades registradas, aunque solamente 25 se encuentran operativas. Este dato resulta especialmente relevante desde la seguridad vial, ya que la disponibilidad y el mantenimiento de los colectivos son condiciones fundamentales para garantizar un servicio seguro y regular.
La empresa tampoco tendría capacidad para afrontar por sí sola la compra de nuevas unidades, mientras continúa la incertidumbre generada por la falta de una concesión definitiva. Los dos llamados a licitación anteriores no lograron concretarse y ahora el Concejo busca introducir modificaciones que permitan avanzar con un nuevo pliego.
Uno de los puntos centrales de la discusión es encontrar un esquema que permita sostener económicamente el servicio sin descuidar la calidad, la frecuencia, el estado de las unidades y la seguridad de los pasajeros.
Una mirada desde la seguridad vial
El transporte público no puede analizarse únicamente desde la rentabilidad. Una ciudad necesita colectivos que sean económicamente sostenibles, pero también seguros, accesibles y capaces de garantizar una frecuencia adecuada.
La falta de previsibilidad sobre el futuro de la concesión termina afectando las posibilidades de inversión y renovación de la flota. Y cuando se habla de transporte, invertir en unidades, mantenimiento y capacitación también significa invertir en seguridad vial.
El desafío ahora es que la próxima licitación no sea solamente una salida administrativa a una situación prolongada, sino el punto de partida para construir un sistema de transporte más seguro, eficiente y sostenible para Necochea.
