Alerta vial en La Plata: 22 muertes en 2026
La seguridad vial atraviesa uno de sus momentos más críticos en la Región. Con 22 víctimas fatales registradas durante 2026 en La Plata, Berisso y Ensenada, las estadísticas reflejan un escenario alarmante: en promedio, una persona pierde la vida cada seis días en las calles de la zona.
La cifra volvió a quedar en el centro de la escena tras conocerse la muerte de una mujer de 43 años de Melchor Romero que permanecía internada desde marzo luego de ser atropellada mientras circulaba en bicicleta por la avenida 520 y 168 bis. Su fallecimiento elevó aún más un número que no deja de crecer y que expone una problemática sostenida en el tiempo.
El dato no sólo genera impacto por la frecuencia de los hechos, sino también porque las personas que circulan en moto o bicicleta siguen siendo las más expuestas dentro del tránsito urbano. La falta de protección, las altas velocidades y las maniobras imprudentes convierten a estos conductores en los más vulnerables en las calles platenses.
Avenidas cargadas de tránsito, cruces peligrosos y corredores con escasa señalización forman parte de un mapa urbano cada vez más complejo. En distintos barrios de La Plata, vecinos vienen alertando sobre semáforos deficientes, calles deterioradas y falta de controles, especialmente en horarios nocturnos y zonas periféricas.
En paralelo, durante las últimas semanas también se registraron otros hechos graves que volvieron a poner el foco sobre la problemática vial en la Ciudad. Entre ellos, episodios protagonizados por motociclistas en arterias de alta circulación y violentas colisiones en accesos clave de la Región.
Especialistas en tránsito sostienen que la problemática ya no puede analizarse únicamente desde la conducta individual. El crecimiento del parque automotor, el aumento de motos en circulación y la falta de infraestructura adaptada para ciclistas y peatones conforman una combinación que agrava el riesgo cotidiano.
Mientras tanto, las cifras siguen marcando una tendencia inquietante. Cada nueva muerte vuelve a instalar la misma pregunta: hasta cuándo la inseguridad vial seguirá cobrándose vidas en la Región sin una respuesta integral que logre frenar la escalada.



