Al volante con alcohol y una excusa insólita: “Fue por una empanada”
Un chofer de camión fue infraccionado en un control de Seguridad Vial del ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires, luego de arrojar 0,65 gramos de alcohol en sangre en el test de alcoholemia.
El control ocurrió en la Ruta Provincial 2, a la altura de Etcheverry, durante un operativo de prevención. Al ser notificado del resultado, el conductor, de 49 años y oriundo de Ezeiza, intentó justificarse: “Comí una empanadita”.
Ante la infracción, agentes de la Subsecretaría de Política y Seguridad Vial procedieron a la retención de la licencia de conducir y al labrado del acta correspondiente, en el marco de la normativa vigente.
El procedimiento fue registrado mediante las body cams del personal interviniente, como parte de los operativos diarios que se despliegan en rutas y caminos bonaerenses.
Desde la cartera de transporte provincial advirtieron sobre la gravedad de este tipo de conductas, especialmente en el transporte de cargas, y remarcaron que “no hay excusas al volante”: el alcohol, en cualquier circunstancia, pone en riesgo vidas.
Cabe recordar que en la provincia de Buenos aires la ley establece tolerancia cero para todos los conductores. En cambio, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el marco legal actual mantiene límites diferenciados según el tipo de conductor. Así, para los vehículos particulares, el máximo permitido es 0,5 g/l (gramos de alcohol por litro de sangre); para motociclistas, es de 0,2 g/l.; y para los conductores profesionales (taxistas, colectiveros, camioneros) y principiantes, la tolerancia es 0,0 g/l.


