Usar el celular al conducir multiplica por cuatro el riesgo de siniestros viales
Corresur, la concesionaria vial que tiene a su cargo la operación de las rutas nacionales 3, 205 y 226, así como de las Autopistas Riccheri, J. Newbery y Ezeiza Cañuelas, puso en marcha una nueva iniciativa de concientización en su sitio web sobre los peligros de conducir usando el celular.
En rutas y autopistas, la atención al volante es el factor clave para que cada viaje comience y termine sin contratiempos. Sin embargo, entre los hábitos más extendidos al manejar, hay uno que suele pasarse por alto hasta que ya es tarde: la distracción provocada por el uso del celular. Para cuidar a tus acompañantes y a quienes comparten el camino, te contamos qué dice la ciencia sobre este hábito y cómo impacta en la conducción.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el uso del teléfono celular durante la conducción se ha consolidado como uno de los factores de riesgo emergentes más graves para la seguridad vial a nivel mundial. De acuerdo con las investigaciones del organismo, los conductores que emplean estos dispositivos mientras manejan tienen aproximadamente cuatro veces más probabilidades de verse involucrados en un accidente.
Este incremento del peligro no se limita únicamente a la manipulación manual del teléfono, sino que abarca una serie de alteraciones de la atención que degradan significativamente la capacidad operativa de la persona al volante, un efecto comparable incluso al de manejar bajo la influencia del alcohol.
Para explicar este fenómeno, la OMS categoriza la distracción al volante en cuatro tipos interconectados que afectan directamente al conductor. En primer lugar, la distracción visual ocurre al apartar la mirada del camino para observar la pantalla. En segundo lugar, la distracción física o cognitiva-motora se da al retirar una o ambas manos del volante para sostener o manipular el aparato. En tercer lugar, aparece la distracción auditiva, generada al atender el sonido de llamadas o notificaciones. Por último, y considerada una de las más peligrosas, está la distracción cognitiva, la cual desvía la atención mental y el juicio del conductor lejos de las exigencias del tránsito, disminuyendo drásticamente el procesamiento de la información del entorno.
Las consecuencias operativas de estas interferencias ponen en riesgo constante la vida de peatones y ocupantes del vehículo. El organismo sanitario señala que manipular el teléfono provoca tiempos de reacción considerablemente más lentos, especialmente ante un frenado de emergencia o la lectura de señales de tránsito, dificultad para mantenerse en el carril correcto y el mantenimiento de distancias de seguimiento inadecuadas.
Asimismo, la OMS desmitifica el uso de la tecnología “manos libres”, al precisar que, aunque mitiga la distracción física, no elimina la distracción cognitiva, registrándose niveles de riesgo muy similares al uso del teléfono móvil tradicional.
Desde Semáforo Vial, apelamos a que se conduzca con conciencia, evitando siniestros viales, a causa de imprudencias e irresponsabilidades.
