Multas

Polémica en Vicente López por multas a vehículos modificados y la falta de criterios técnicos en los controles

Un operativo de tránsito municipal quedó bajo la lupa luego de que inspectores sancionaran a conductores por las características de sus vehículos, pese a que algunos modelos cuentan con suspensiones, llantas y escapes originales de fábrica. También cuestionaron que se labren actas sin una verificación técnica previa y reclamaron mayor capacitación del personal.

Un operativo de tránsito en Vicente López desató una fuerte controversia por las multas aplicadas a automovilistas cuyos vehículos presentaban características deportivas, como suspensiones bajas, llantas de gran tamaño y sistemas de escape particulares. El procedimiento abrió un debate sobre los criterios utilizados por los inspectores municipales para determinar si un automóvil está modificado y si esas modificaciones representan una infracción.

El principal cuestionamiento apunta a que algunos de los vehículos observados cuentan con esas características de fábrica. Se trata de modelos deportivos que salen de origen con suspensiones específicas, amortiguadores de mayor dureza, llantas de grandes dimensiones y diseños particulares que forman parte de su configuración original.

Según lo expuesto durante el análisis del operativo, los agentes fotografiaban los automóviles y labraban las correspondientes actas ante la sospecha de modificaciones no permitidas, para luego derivar las actuaciones al juzgado de faltas. La controversia se profundizó por el reconocimiento de que los propios inspectores no siempre podían determinar si los componentes estaban homologados y que esa evaluación quedaba para una instancia posterior.

Otro punto central de las críticas fue la falta de criterios técnicos para realizar las inspecciones. Se cuestionó que un agente pueda considerar irregular una suspensión o un escape únicamente por su apariencia, sin contar con conocimientos específicos ni una evaluación mecánica que permita establecer si existe una modificación fuera de norma.

La situación también puso en discusión el alcance de la Verificación Técnica Vehicular (VTV). Los conductores plantearon la contradicción de recibir observaciones municipales por características de sus automóviles que, según sostienen, ya fueron contempladas en la configuración original del fabricante y no impidieron superar la inspección técnica obligatoria.

Las críticas no se limitaron a las multas. También apuntaron a la modalidad de los operativos, con controles en distintos puntos de circulación y cortes de calles que generaron inconvenientes para los automovilistas. En particular, se mencionaron sectores de la avenida Del Libertador y los alrededores de General Paz como lugares donde se realizan estos procedimientos.

Además, se cuestionó la disparidad en los controles sobre otros vehículos que circulan diariamente por el distrito. Camiones, colectivos, motocicletas y unidades de transporte de carga fueron mencionados como ejemplos de rodados que también presentan situaciones vinculadas con ruidos excesivos o posibles irregularidades técnicas.

El reclamo quedó dirigido a la gestión de la intendenta Soledad Martínez y, particularmente, al área municipal de Tránsito. Entre los principales pedidos figuran una mayor capacitación de los inspectores, la intervención de personal especializado cuando sea necesario determinar modificaciones mecánicas y la aplicación de criterios claros antes de avanzar con una sanción.

La polémica deja planteado un interrogante sobre la forma en que se realizan los controles vehiculares en Vicente López: la fiscalización es necesaria para garantizar la seguridad vial, pero también requiere procedimientos precisos, personal capacitado y fundamentos técnicos que eviten sanciones basadas únicamente en apreciaciones visuales.