Transporte

SUBE: quedarse sin saldo puede dejar a los pasajeros sin poder subir al colectivo

El crédito de emergencia quedó desactualizado frente a las tarifas del transporte público. En La Plata, Berisso y Ensenada, el boleto mínimo cuesta $1.323,33, pero la tarjeta solo permite utilizar $1.200 cuando se agota el saldo.

El saldo de emergencia de la SUBE ya no cubre ni un viaje mínimo en colectivo. La diferencia entre el crédito disponible y la tarifa vigente obliga a los pasajeros a contar con otra forma de pago para completar sus traslados.

Los $1.200 de saldo negativo permanecen sin modificaciones desde diciembre de 2024, mientras que el boleto mínimo de colectivo en La Plata, Berisso y Ensenada llegó en octubre a $1.323,33. Para los recorridos más largos, el pasaje alcanza los $2.272,26.

Desde el Ministerio de Transporte bonaerense señalaron que la actualización del saldo de emergencia depende de Nación. El desfasaje impacta especialmente en quienes utilizan el transporte público todos los días y pueden quedarse sin crédito durante el recorrido de su jornada.

El tren conserva una diferencia a favor

En el servicio ferroviario, el saldo negativo todavía permite cubrir dos pasajes entre Villa Elisa y La Plata, cuyo valor informado es de $480 cada uno. Después de esos viajes quedan $240, insuficientes para pagar otro boleto de ese tramo.

El importe utilizado en negativo se descuenta de la siguiente recarga, tanto en colectivos como en trenes.

Otro factor que incide en el costo de viajar es la registración de la tarjeta: quienes tienen una SUBE sin registrar abonan una tarifa mayor que los usuarios registrados.

Las alternativas para no perder el viaje

Cuando no hay crédito suficiente, los pasajeros pueden recurrir a una carga electrónica, utilizar otra tarjeta o pagar con código QR en los servicios que admiten esa modalidad. Las cargas efectuadas desde el celular pueden necesitar acreditación mediante NFC, si el dispositivo y la tarjeta son compatibles.

La diferencia entre el saldo de emergencia y el boleto mínimo deja en evidencia un problema práctico para la movilidad diaria: el mecanismo pensado para permitir que los usuarios completen un viaje cuando se quedan sin crédito ya no alcanza para abordar un colectivo. Hasta que se actualice ese monto, la posibilidad de viajar dependerá de contar con saldo propio o con otro medio de pago habilitado.