Sacarán cabinas de peaje en rutas a la Costa y en la autopista Buenos Aires-La Plata

AUBASA, la empresa del gobierno provincial concesionaria de la autopista Buenos Aires-La Plata y de los principales corredores hacia la Costa Atlántica, adjudicó la instalación de un sistema de cobro “free flow”, que elimina las barreras y permite circular sin detenerse.

La modalidad, que ya funciona en las autopistas porteñas, comenzará a instalarse en corredores clave de la Provincia y apunta a modernizar el tránsito en algunas de las vías más transitadas del país.

La obra comenzará en los próximos días y la puesta en marcha está prevista para el tercer trimestre de 2026. En una primera etapa, el esquema se implementará en cuatro puntos estratégicos: la ruta provincial 6 -entre San Vicente y General Las Heras-, la ruta 11 en el partido de Mar Chiquita y el acceso a la Ciudad por Dock Sud.

Con la eliminación de las cabinas físicas, se instalan pórticos sobre la traza con cámaras y sensores que leen la patente o detectan el dispositivo TelePASE de cada vehículo. El cobro se realiza de forma automática, sin necesidad de reducir la velocidad, eliminando los tiempos de espera.

Para quienes ya utilizan TelePASE, el cambio será prácticamente imperceptible: el paso se registrará de manera instantánea. En tanto, los conductores que no estén adheridos deberán abonar luego a través de canales digitales. De no hacerlo en el plazo establecido, podrán recibir multas del gobierno bonaerense.

En Dock Sud, por ejemplo, se habilitarán cuatro carriles de flujo libre con banquina en sentido hacia la Ciudad. En los peajes de San Vicente y General Las Heras se adaptará la infraestructura actual para sumar dos carriles por sentido, mientras que en Mar Chiquita se instalará un nuevo punto de cobro completamente automatizado.

Según experiencias internacionales, la implementación del “free flow” puede disminuir las emisiones de dióxido de carbono entre un 20% y un 40% en los tramos donde se aplica, dependiendo del volumen de tránsito.

Desde AUBASA sostienen que el objetivo es doble: mejorar la experiencia del usuario y aumentar la seguridad vial. La eliminación de las cabinas reduce los puntos de conflicto en la circulación y, con ellos, el riesgo de siniestros.