Autopista Pilar – Pergamino: El tramo más crítico vuelve a encender alarmas

El tramo de la Autopista Pilar–Pergamino volvió a quedar en el centro de la preocupación por la seguridad vial tras un violento triple choque registrado en el kilómetro 60, que dejó tres personas heridas y largas demoras en la circulación. El episodio no solo evidenció la peligrosidad de las condiciones climáticas, sino que reavivó las críticas por el marcado deterioro de la traza.

El hecho ocurrió en la tarde del jueves, bajo una intensa lluvia que reducía la visibilidad y agravaba el estado de la calzada. En ese contexto, un automóvil perdió estabilidad, impactó contra el guardarraíl y desencadenó una secuencia que involucró a otros vehículos, incluyendo un móvil policial. La combinación de agua acumulada, superficie irregular y tránsito lento generó un escenario de alto riesgo.

El sector comprendido entre el kilómetro 57 y la intersección con la Ruta 6 presenta fallas estructurales visibles: pozos, desniveles y sectores con escaso mantenimiento. Estas condiciones, lejos de ser aisladas, se repiten a lo largo de varios kilómetros y se vuelven especialmente peligrosas durante jornadas de lluvia, cuando el agua estancada favorece la pérdida de control de los vehículos.

A esto se suma la falta de iluminación en distintos puntos del recorrido, lo que incrementa el peligro durante la noche. La combinación de baja visibilidad y calzada en mal estado configura un escenario que exige máxima precaución por parte de quienes transitan a diario por la zona.

La autopista se encuentra bajo la órbita de Corredores Viales S.A., empresa estatal que atraviesa un proceso de reorganización con vistas a su privatización. En paralelo, se han autorizado incrementos en las tarifas de peaje, lo que suma tensión entre los usuarios que reclaman mejoras urgentes en la infraestructura.

En ese marco, el Concejo Deliberante de Pilar impulsó recientemente un pedido formal para que se ejecuten obras de reparación, mantenimiento de banquinas y mejoras en la iluminación. El reclamo apunta especialmente al tramo más comprometido dentro del distrito, donde los problemas se repiten sin soluciones concretas a la vista.

Mientras tanto, cada jornada de lluvia vuelve a poner a prueba la seguridad de una vía clave, donde las fallas estructurales dejan de ser un detalle para convertirse en un factor determinante en la siniestralidad vial.