Radares

Ruta 51: cuestionan la instalación de radares mientras reclaman obras sobre la traza

La instalación de nuevos radares sobre la Ruta Provincial Nº 51 generó un nuevo cruce político en Chacabuco. Los dispositivos de control de velocidad serán colocados en las inmediaciones de Castilla, a la altura del kilómetro 140, y Rawson, en el kilómetro 147, mientras desde la oposición vuelven a reclamar obras para mejorar las condiciones de circulación.

El bloque de concejales de la UCR-PRO cuestionó la decisión de la Provincia de Buenos Aires y puso el foco en el estado de la traza. Para los ediles, la incorporación de los equipos de fiscalización electrónica debería estar acompañada por una intervención sobre las condiciones de infraestructura de la ruta.

Entre los principales problemas señalados aparecen las deformaciones del pavimento, los baches y el deterioro de las banquinas. Desde la oposición sostienen que estas condiciones obligan a los conductores a realizar maniobras para evitar sectores comprometidos y plantean que la seguridad vial no puede limitarse al control de velocidad.

El bloque opositor también cuestionó el objetivo de la medida y sostuvo que la instalación de los dispositivos responde principalmente a un criterio recaudatorio, en lugar de priorizar las obras que, según consideran, necesita el corredor vial.

Un reclamo que viene desde 2024

Los cuestionamientos forman parte de un reclamo que ya había sido llevado al ámbito legislativo local.

En abril de 2024, mediante el Expediente Nº 20.618, concejales de la oposición habían solicitado la puesta en valor del tramo de la Ruta 51 comprendido entre Chivilcoy y Carmen de Areco.

En aquella presentación se advertía sobre distintos problemas vinculados con las condiciones de circulación, entre ellos la acumulación de agua durante los períodos de lluvia, la falta de banquinas pavimentadas y las deficiencias en la demarcación horizontal y vertical.

El expediente también hacía referencia a antecedentes de siniestros viales con víctimas fatales registrados en la zona.

A partir de esos antecedentes, desde la oposición volvieron a cuestionar que la respuesta provincial sea avanzar con radares mientras persisten reclamos vinculados con el estado de la infraestructura.

Los concejales plantearon, además, la necesidad de suspender transitoriamente la instalación de los dispositivos hasta que se ejecuten las obras que consideran necesarias para mejorar las condiciones de la traza.

También apuntaron contra el Municipio

Las críticas alcanzaron al gobierno municipal de Darío Golía. El bloque UCR-PRO cuestionó la postura del Ejecutivo local frente a la instalación de los cinemómetros y reclamó una mayor intervención ante la Provincia.

Según plantearon los ediles, la colocación de dispositivos de fiscalización dentro del distrito requiere coordinación y aval comunal. En ese marco, cuestionaron que el Municipio acompañe el esquema de control de velocidad mientras, según su interpretación, no reclama con la misma intensidad una solución integral para el estado de la Ruta 51.

El planteo vuelve a instalar en la agenda política local la discusión sobre las prioridades en materia de seguridad vial. Mientras la Provincia avanza con la fiscalización electrónica en distintos puntos del corredor, desde la oposición reclaman que las medidas de control sean acompañadas por trabajos de reparación, mantenimiento, señalización y mejoras en las banquinas.