VTV en la mira: quiénes quedan exceptuados del control y cómo impacta en la seguridad vial

En medio de cambios recientes en la normativa, la Verificación Técnica Vehicular vuelve al centro del debate, no solo por su obligatoriedad sino también por su impacto directo en la seguridad vial. A partir de nuevas disposiciones impulsadas por el gobierno de Javier Milei, se redefinieron plazos y condiciones que modifican quiénes deben cumplir con este control y quiénes quedan exceptuados.

La VTV sigue siendo una herramienta clave para prevenir accidentes, ya que permite detectar fallas mecánicas que podrían derivar en situaciones de riesgo. Frenos en mal estado, neumáticos desgastados o problemas en la dirección son factores frecuentes en siniestros viales que, en muchos casos, podrían evitarse con controles periódicos.

Sin embargo, no todos los vehículos están alcanzados por esta obligación. En la Ciudad de Buenos Aires, quedan exentos los autos particulares durante sus primeros años de uso. Concretamente, los vehículos cero kilómetro no deben realizar la verificación hasta cumplir cuatro años desde su patentamiento o hasta superar un determinado kilometraje. En el caso de las motos, el plazo de exención es de un año.

Además, existen excepciones vinculadas a la situación socioeconómica de los titulares. Jubilados, pensionados y personas mayores con ingresos limitados pueden acceder a la exención del pago, al igual que personas con discapacidad, siempre que cumplan con los requisitos establecidos y realicen el trámite en tiempo y forma.

El calendario de vencimientos también juega un rol importante en la organización del sistema. En abril de 2026, por ejemplo, deben realizar la verificación los vehículos cuyas patentes terminan en 4, lo que permite distribuir la demanda y evitar la saturación de las plantas verificadoras.

En la Provincia de Buenos Aires, los valores actualizados del trámite reflejan el costo de mantener el sistema en funcionamiento, aunque también generan debate entre conductores. A esto se suma un endurecimiento en las sanciones: circular sin la VTV al día puede derivar en multas elevadas, lo que refuerza el carácter obligatorio del control.

Desde la perspectiva de la seguridad vial, las exenciones plantean un desafío. Si bien alivian la carga económica para ciertos sectores, también exigen reforzar la concientización sobre el mantenimiento preventivo. Un vehículo nuevo o con pocos kilómetros no está exento de fallas, y la responsabilidad individual sigue siendo un factor determinante.

En este escenario, el equilibrio entre control, accesibilidad y prevención se vuelve central. Mientras las normas evolucionan, el objetivo de fondo permanece: reducir riesgos en calles y rutas, y garantizar que cada vehículo en circulación cumpla con condiciones mínimas de seguridad.