Normativas

Los taxis platenses buscan extender la vida útil de sus unidades hasta los 18 años

El futuro de parte de la flota de taxis de La Plata quedó planteado en el Concejo Deliberante. El sindicato que representa a los choferes y propietarios de licencias presentó un pedido para modificar el límite de antigüedad de los vehículos y permitir que puedan continuar afectados al servicio público hasta cumplir 18 años.

La propuesta contempla una única renovación de la unidad móvil al llegar a ese período de uso. El objetivo central del sector es evitar que los titulares de licencias deban retirar vehículos que, según sostienen, todavía pueden permanecer en circulación, en un momento en el que reemplazarlos representa una inversión difícil de afrontar.

El reclamo fue formalizado por Juan Carlos Berón, secretario general del sindicato y secretario adjunto de la Federación Nacional, mediante una presentación dirigida al presidente del Concejo Deliberante, Marcelo Galland, y a los concejales de La Plata.

La presentación llegó al Concejo después de una etapa previa de búsqueda de adhesiones entre conductores y propietarios de licencias. Con el reclamo ya formalizado, comenzará ahora la discusión política sobre la posibilidad de ampliar el período de utilización de los vehículos.

El pedido de los taxistas pone sobre la mesa dos necesidades que deberán compatibilizarse: por un lado, la difícil situación económica que atraviesan quienes deben renovar las unidades; por otro, la obligación de garantizar que los vehículos destinados al transporte público mantengan condiciones adecuadas de seguridad durante toda su vida útil.

La renovación de los autos, en el centro del problema

Detrás del pedido aparece una dificultad concreta: renovar un taxi se volvió cada vez más costoso para los propietarios. El sector asegura que las condiciones actuales del mercado financiero tampoco ofrecen alternativas accesibles para afrontar la compra de una unidad nueva.

En ese escenario, mantener durante más tiempo los vehículos habilitados aparece para los taxistas como una forma de sostener las fuentes de trabajo y evitar que licencias queden inactivas por la imposibilidad de renovar el automóvil.

La situación económica del sector se combina, además, con el avance de las plataformas de transporte. El sindicato cuestiona especialmente el funcionamiento de Uber, Didi y Cabify y sostiene que esas aplicaciones operan bajo condiciones diferentes a las de los taxis tradicionales, particularmente en materia tributaria dentro del ámbito municipal.