La Plata: viajes más largos, costos más altos
La forma de moverse por La Plata está cambiando y, con ella, también lo hace la dinámica cotidiana de miles de personas. Para poner en números esas transformaciones, el Observatorio de Movilidad del Gran La Plata puso en marcha una nueva encuesta que busca actualizar el mapa de los desplazamientos urbanos en una región que supera los 800 mil habitantes.
El relevamiento, correspondiente a 2026, apunta a reunir información detallada sobre cómo, cuánto y por qué se trasladan los vecinos. No se trata solo de contar viajes, sino de entender tendencias: qué medios crecen, cuáles pierden protagonismo y cómo influyen variables como el costo del combustible o la situación económica.
Detrás de esta iniciativa hay décadas de trabajo académico impulsado por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de La Plata, el CONICET y el Instituto de Investigaciones Políticas del Ambiente Construido. Sin embargo, los especialistas coinciden en que el escenario actual exige nuevos datos. “La movilidad cambia constantemente y no puede analizarse con información desactualizada”, explicaron desde el Observatorio.
Más autos, menos transporte público
Uno de los fenómenos que se busca medir con precisión es la disminución en el uso del transporte público frente al crecimiento del vehículo particular. Esta tendencia impacta directamente en la circulación urbana, generando mayores niveles de congestión y presión sobre la infraestructura existente.
Al mismo tiempo, aparecen alternativas que ganan terreno: la bicicleta, la moto y la caminata se consolidan como opciones cada vez más frecuentes, en muchos casos combinadas entre sí o con servicios de traslado bajo demanda.
En conjunto, estos cambios repercuten en los tiempos de viaje, que tienden a extenderse, y en los costos, que ocupan una porción cada vez más significativa del presupuesto familiar.
Viajes desiguales
El estudio también pone el foco en las diferencias que atraviesan la experiencia de movilidad. En particular, analiza cómo varían los recorridos según género. Datos preliminares y antecedentes indican que las mujeres realizan más desplazamientos diarios y suelen depender en mayor medida del transporte público o de trayectos a pie.
Además, sus itinerarios suelen ser más complejos, ya que incluyen múltiples paradas vinculadas al trabajo, el cuidado de otras personas y las tareas domésticas. Esto se traduce en jornadas más largas de traslado y en una exposición más prolongada a las condiciones del espacio urbano.
En áreas periféricas, donde la conectividad es más limitada, estas brechas se profundizan. A esto se suma la incidencia de la percepción de inseguridad, que condiciona tanto los horarios como las rutas elegidas.
Una herramienta para planificar
Con cerca de mil respuestas recolectadas hasta el momento, el desafío es ampliar la participación para alcanzar una muestra representativa. El objetivo es llegar a unas 5.000 encuestas que permitan obtener conclusiones sólidas.
Los datos no quedarán solo en el ámbito académico. Según explicaron desde el Observatorio, serán una base clave para orientar políticas públicas: desde mejoras en el transporte hasta intervenciones urbanas que apunten a reducir tiempos de viaje y garantizar mayor equidad en el acceso a la ciudad.
Los resultados completos se esperan para fin de año. Mientras tanto, la encuesta sigue abierta y busca sumar voces para construir una imagen más precisa de cómo se mueve hoy La Plata y qué necesita para hacerlo mejor.


