Hudson: ponen a prueba los protocolos de seguridad vial en la Autopista Buenos Aires-La Plata
Un simulacro nocturno permitió evaluar la coordinación, la tecnología y la asistencia vial ante situaciones críticas en la traza.
La seguridad vial volvió a ser protagonista en la Autopista Buenos Aires-La Plata con la realización de un simulacro operativo nocturno en la zona de Hudson. La iniciativa, impulsada por Autopistas de Buenos Aires S.A. (AUBASA), tuvo como objetivo poner a prueba la capacidad de respuesta de los equipos que intervienen ante emergencias y reforzar los mecanismos de asistencia a los usuarios.
El ejercicio se desarrolló dentro de las acciones previstas por el Sistema de Gestión de Seguridad Vial y los procesos de mejora continua que promueve la empresa. La actividad permitió evaluar procedimientos internos, la coordinación entre distintas áreas operativas y el funcionamiento de las herramientas tecnológicas destinadas a la prevención y atención de incidentes en la autopista.
La primera situación planteada consistió en un principio de incendio vehicular a la altura del kilómetro 38, en sentido hacia La Plata. Tras la detección del evento mediante cámaras de monitoreo y el ingreso de la alerta a través de la línea 140, el Centro de Control y Monitoreo activó los protocolos correspondientes y movilizó recursos hacia el lugar.
A medida que avanzaba el operativo, se incorporó una segunda contingencia: la caída de un motociclista en el kilómetro 34. Este escenario obligó a los equipos a gestionar dos intervenciones simultáneas, reorganizar recursos disponibles y mantener una comunicación constante para garantizar una respuesta eficiente.
Uno de los momentos más exigentes del simulacro se produjo cuando un móvil de Seguridad Vial que se dirigía al primer evento debió modificar su recorrido para asistir al motociclista. Esta situación permitió evaluar la toma de decisiones en tiempo real, la priorización de riesgos y la capacidad de adaptación ante múltiples demandas operativas.
El Centro de Control y Monitoreo tuvo un papel central durante toda la actividad. Desde allí se coordinaron las alertas, el seguimiento de los eventos mediante cámaras, el despacho de móviles y la supervisión de las intervenciones, sin descuidar el monitoreo habitual del resto de la autopista.
Además, el ejercicio permitió comprobar la importancia de las herramientas tecnológicas disponibles, como los sistemas de videovigilancia, los paneles de mensajería variable y los canales de comunicación operativa, elementos fundamentales para brindar información y asistencia rápida a quienes circulan por la traza.
La jornada contó con la participación de Bomberos Voluntarios de Hudson, servicios de auxilio mecánico, personal sanitario y equipos de distintas áreas de AUBASA. La articulación entre todos los actores involucrados contribuyó a recrear escenarios de alta complejidad y fortalecer la preparación ante situaciones que puedan afectar la seguridad de los conductores.
Este tipo de prácticas resultan clave para optimizar la prevención, mejorar los tiempos de respuesta y consolidar una cultura de seguridad vial orientada a proteger la vida de quienes transitan diariamente por una de las autopistas más importantes de la provincia.


