Más caro y peor: viajar en micro ya ronda los $1.000

Desde el 1° de mayo, tomar el colectivo será todavía más costoso. El boleto mínimo trepará a $1.000,15 tras un nuevo aumento del 5,4%, impulsado por la fórmula automática que combina inflación y ajuste adicional. El tramo más utilizado, de 3 a 6 kilómetros, se ubicará cerca de los $1.100, profundizando el impacto en el bolsillo de los usuarios.

El incremento no llega solo. Se da en un contexto marcado por un deterioro evidente del servicio: menos unidades en circulación, largas esperas y colectivos que pasan llenos o directamente no se detienen. En algunas líneas, la reducción de frecuencias alcanza niveles críticos, lo que obliga a los pasajeros a reorganizar sus rutinas o recurrir a alternativas más caras.

Mientras las tarifas suben mes a mes, la calidad del transporte público muestra un retroceso sostenido. Las paradas colapsadas y las demoras se volvieron parte del paisaje cotidiano, especialmente en horas pico, donde viajar se convierte en una odisea.

El nuevo cuadro tarifario confirma la tendencia alcista en todos los tramos, tanto para quienes tienen la SUBE registrada como para quienes no, con diferencias cada vez más marcadas. Incluso con tarifa social, el aumento se hace sentir.

En paralelo, persisten los problemas con el boleto estudiantil y la falta de acreditaciones, sumando otro foco de malestar. Sin mejoras a la vista y con negociaciones sin resultados concretos, el panorama para los usuarios combina lo peor de ambos mundos: pagar más por un servicio que funciona cada vez peor.