Caminos ruralesNormativas

Caminos rurales: los municipios podrán destinar a obras hídricas fondos previstos para su mantenimiento

La Legislatura bonaerense habilitó a los 135 municipios a reasignar durante seis meses hasta el 100% de los recursos coparticipados del Impuesto Inmobiliario Rural para ejecutar obras hidráulicas. Carbap rechazó la medida y advirtió que la decisión puede agravar el deterioro de los caminos rurales.

La autorización permite utilizar fondos que originalmente deben destinarse al mantenimiento de la red vial rural para financiar obras de drenaje pluvial, dragado de canales, reparación de alcantarillas y compra de equipamiento hídrico, ante el riesgo de inundaciones asociado al fenómeno El Niño.

El proyecto, presentado por el senador Sergio Vargas, de Unión y Libertad, busca ampliar la capacidad de respuesta de los gobiernos locales frente a las posibles consecuencias de las lluvias en los próximos meses.

Advierten por el estado de los caminos

La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) cuestionó la decisión legislativa por considerar que los caminos rurales ya atraviesan una situación crítica y necesitan mayores inversiones.

La entidad también objetó que la iniciativa se tratara sobre tablas, sin un debate previo en comisiones, y reclamó que los municipios garanticen el uso adecuado de los recursos que ya reciben a través de la tasa vial.

El planteo del sector agropecuario apunta a una consecuencia concreta: la reasignación de fondos podría reducir los recursos disponibles para conservar los caminos que conectan establecimientos productivos, permiten el traslado de las cosechas y garantizan la circulación en las zonas rurales.

La disputa por el destino de los recursos

Desde Carbap sostuvieron que las obras hidráulicas deben contar con fuentes de financiamiento propias, sin afectar las partidas destinadas a la infraestructura vial rural.

La decisión abre una discusión sobre las prioridades de inversión de los municipios bonaerenses: cómo reforzar la prevención de inundaciones sin comprometer el mantenimiento de una red de caminos esencial para la producción y la conectividad rural.