CABA desregula la VTV, extiende los plazos y libera las tarifas
La Legislatura porteña aprobó una reforma del sistema de Verificación Técnica Vehicular. Ya no habrá tarifas fijas, la primera revisión será a los cinco años y el trámite podrá realizarse en concesionarias y talleres de barrio. Cuándo entrará en vigencia.
“Fin a la VTV tal como la conocías”. Con estas contundentes palabras, el Ministro de Infraestructura y Movilidad de la Ciudad de Buenos Aires, Pablo Bereciartua, anunció a través de un video en su cuenta de Instagram el cambio estructural que transformará el control automotor en territorio porteño.
“Durante años, el sistema de verificación técnica vehicular fue siempre igual. Lugares de un solo tipo, precios prefijados y plazos que no tenían que ver con las realidades de cada conductor”, remarcó el Ministro, para luego destacar que el proyecto aprobado en la Legislatura desregula de raíz el sistema: “El objetivo es uno solo, que verificar tu auto sea algo conveniente, accesible y simple. Sin monopolios, sin filas innecesarias, sin burocracia”.
Nuevos plazos: más tiempo para los vehículos particulares
La reforma fue sancionada este jueves en el recinto porteño con 36 votos a favor —impulsada por el oficialismo en consenso con La Libertad Avanza— y 19 en contra. El eje central de la ley modifica los tiempos en los que los propietarios de autos deben pasar por la fosa de revisión.
A partir de la nueva normativa, los vehículos cero kilómetro tendrán su primera revisión a los 5 años desde su patentamiento (un año más que el límite actual). Una vez superado ese examen inicial, la vigencia de la oblea pasará a ser de dos años (bianual) y esta frecuencia se mantendrá hasta que la unidad cumpla los 10 años de antigüedad. Recién al cruzar la barrera de la década, el control automotor retornará al esquema de renovación anual.
Apertura del mercado: talleres privados y libre competencia de precios
El vuelco más drástico radica en dónde se hará el trámite y cuánto costará. “Desde ahora, los talleres mecánicos y las concesionarias también van a poder hacer la VTV. Eso significa más lugares, más competencia y cada uno va a poder fijar el precio”, explicó Bereciartua en su posteo.
La Ciudad dejará atrás el actual sistema cerrado de siete plantas exclusivas para crear el Registro Único de Talleres de Verificación Técnica Vehicular Obligatoria y Calificados. Esto permitirá que concesionarias, importadores y talleres mecánicos presten el servicio. Para garantizar que no se pierda rigurosidad en materia de seguridad vial, estos espacios deberán cumplir con auditorías gubernamentales y contar con un Director Técnico responsable, que deberá ser un ingeniero o técnico matriculado.
Al eliminarse el monopolio, el Gobierno porteño ya no fijará tarifas mínimas ni máximas. Cada establecimiento tendrá la libertad de establecer el valor final de la inspección. Actualmente, el costo regulado del trámite es de $96.968, pero en el futuro se espera que la oferta y la demanda actúen como reguladores naturales del mercado.
Digitalización y casos especiales
Otro alivio para los conductores es que, si bien la oblea adhesiva seguirá existiendo, la nueva regulación autoriza explícitamente a exhibir la documentación en formato digital desde el teléfono celular ante cualquier control de tránsito.
Por su parte, el sistema mantendrá sus excepciones: los vehículos pesados (más de 3.500 kilos) deberán realizar una inspección especial anual; los autos clásicos con más de 30 años tendrán pautas adaptadas; y los taxis y remises conservarán sus cronogramas de examen actuales sin modificaciones. Asimismo, el calendario de vencimientos por el último dígito de la patente seguirá vigente.
¿Cuándo se implementará?
La transformación del servicio no se verá reflejada en las calles de un día para el otro. Según fuentes legislativas, el despliegue será progresivo y la apertura total del mercado se dará de forma escalonada una vez que terminen las concesiones vigentes con las firmas que administran las plantas actuales. En su gran mayoría, estos contratos finalizan hacia finales del año 2026.
Con esta ley, la Ciudad de Buenos Aires toma un camino opuesto al de la Provincia de Buenos Aires, donde el sistema de concesiones actual tiene garantizada su continuidad por casi una década más. En suelo porteño, en cambio, la promesa es clara: el conductor será quien elija dónde y qué precio pagar.


