26 muertes en 100 días: alerta vial en Mar del Plata
El inicio del año deja una cifra alarmante en materia de seguridad vial en el Distrito Judicial Mar del Plata: 26 personas perdieron la vida en siniestros de tránsito en apenas poco más de tres meses. El dato fue confirmado por la Fiscalía de Delitos Culposos en turno, a cargo de Germán Vera Tapia, y expone una problemática persistente que combina conductas de riesgo, fragilidad peatonal y circulación vehicular en contextos urbanos complejos.
El hecho más reciente ocurrió el lunes por la noche en la intersección de Luro y Portugal, donde un peatón fue embestido por un camión. Según la investigación preliminar, el conductor circulaba con la documentación en regla, no presentaba alcohol en sangre y avanzaba con luz verde. Tras el impacto, detuvo la marcha a pocos metros, descartándose la fuga.
Las primeras reconstrucciones del caso indican que la víctima se encontraba detenida en medio de la avenida, en una situación de exposición directa frente al tránsito. Esta circunstancia forma parte de la hipótesis principal que analiza la fiscalía, en un contexto donde la interacción entre peatones y vehículos continúa siendo uno de los puntos más críticos de la seguridad vial.
Hasta el momento, la identidad del hombre fallecido —de unos 65 años— no pudo ser confirmada. Se aguardaban resultados de peritajes vinculados a huellas dactilares y eventuales presentaciones de familiares.
Con este episodio, la estadística asciende a 26 muertes en lo que va del año: 25 causas tramitadas en la fiscalía de Delitos Culposos y una adicional en el fuero de menores. La cifra no solo refleja la gravedad de los hechos, sino que reaviva el debate sobre la necesidad de reforzar controles, mejorar la infraestructura urbana y promover conductas responsables en todos los actores del tránsito.
Especialistas coinciden en que la prevención requiere un enfoque integral. La educación vial, el respeto por las normas, la visibilidad en zonas de cruce y la planificación del espacio público son factores determinantes para reducir estos episodios. Mientras tanto, los números siguen en ascenso y marcan una tendencia que preocupa tanto a autoridades como a la comunidad.


