Se levantó la restricción del GNC, pero los usuarios todavía desconfían

Las estaciones de servicio de La Plata volvieron a operar con normalidad tras el levantamiento de las restricciones. Sin embargo, taxistas y conductores mantienen la cautela por temor a que los cortes se repitan cuando vuelva a crecer la demanda.

El abastecimiento de GNC recuperó la normalidad en La Plata luego de varias semanas marcadas por restricciones que afectaron a miles de usuarios. La habilitación de todas las estaciones de servicio con contratos interrumpibles permitió restablecer el expendio y descomprimir una situación que había impactado especialmente en quienes dependen del gas para trabajar.

La mejora comenzó a reflejarse durante el fin de semana, cuando desaparecieron las filas y las recorridas entre distintas estaciones en busca de una carga. Durante gran parte de julio, conseguir GNC se había convertido en una tarea incierta, con cupos limitados y demoras que obligaban a reorganizar jornadas laborales completas.

Aunque el suministro volvió a estabilizarse, en el sector del transporte persiste la preocupación. La experiencia de los últimos inviernos alimenta el temor de que las restricciones reaparezcan cuando finalicen las vacaciones de invierno y aumente nuevamente el consumo, tanto por el regreso de las clases como por la mayor circulación de vehículos.

Los taxistas fueron uno de los sectores más afectados por la falta de combustible. La imposibilidad de cargar con regularidad redujo horas de trabajo, obligó a modificar recorridos y derivó en reclamos para exigir una solución que evite la repetición de este escenario cada temporada invernal.

Las explicaciones vinculadas a la prioridad del abastecimiento residencial siguen generando cuestionamientos entre los trabajadores del volante, que advierten diferencias con otras ciudades de la región donde las limitaciones no tuvieron la misma intensidad.

Por ahora, el panorama ofrece un alivio para quienes utilizan GNC a diario. Sin embargo, la normalización todavía convive con una incógnita: si el sistema podrá responder cuando la demanda vuelva a sus niveles habituales o si los cortes volverán a convertirse en una postal repetida del invierno platense.