Ruta 65: refuerzan los controles de carga para frenar el deterioro vial

Los camiones que circulan con exceso de peso no solo aceleran el desgaste del pavimento, sino que también aumentan el riesgo para quienes transitan por las rutas. Con ese objetivo, comenzaron los controles de carga sobre la Ruta Provincial 65, una medida destinada a proteger la infraestructura vial y garantizar un transporte de cargas más seguro.

Los operativos son realizados por el área de Fiscalización del Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires y forman parte de un trabajo coordinado con el Municipio, luego de un reclamo planteado por productores agropecuarios, transportistas, acopiadores y vecinos durante las mesas de diálogo sobre caminos rurales.

El exceso de carga es uno de los factores que más incide en el deterioro prematuro de rutas y caminos rurales. El peso por encima de los límites permitidos provoca deformaciones en la calzada, fisuras y roturas que reducen la vida útil del pavimento y obligan a realizar reparaciones cada vez más frecuentes, con el consecuente incremento del gasto público.

Además del impacto económico, una infraestructura deteriorada afecta directamente la seguridad vial. Baches, hundimientos y deformaciones pueden dificultar el control de los vehículos, especialmente de los de gran porte, y aumentar el riesgo de siniestros, sobre todo en épocas de cosecha, cuando el tránsito pesado se intensifica.

Por ese motivo, los controles apuntan a verificar que los transportistas respeten los límites de peso establecidos por la legislación vigente y desalentar prácticas que comprometan el estado de la red vial. Las inspecciones se realizan sobre uno de los corredores más utilizados para el movimiento de la producción agropecuaria de la región.

Desde el Municipio destacaron que la iniciativa busca preservar la inversión realizada en la infraestructura vial y avanzar en soluciones consensuadas para el mantenimiento de los caminos rurales. En ese sentido, remarcaron que el control del transporte de cargas es una herramienta clave para prolongar la vida útil de las rutas y mejorar las condiciones de circulación para todos los usuarios.