Proponen usar carteles inteligentes en lugar de fotomultas en Tandil: “Primero educamos, después sancionamos”
El bloque de concejales de Hechos – Alternativa Tandil, liderado por Marcos Nicolini, presentó un proyecto de ordenanza para crear el Programa de Señalización Vial Activa e Inteligente. La iniciativa busca frenar el avance del sistema de fotomultas que planea el Ejecutivo Municipal, proponiendo en su lugar una alternativa tecnológica enfocada en la prevención, la concientización y la educación vial, sin recurrir a la sanción económica directa.
La propuesta surge a partir de datos alarmantes relevados por el propio Observatorio Vial del Municipio, los cuales indican que el 27,5% de los vehículos controlados en nodos críticos circulan por encima de la velocidad permitida. El proyecto identifica esquinas particularmente conflictivas como Don Bosco y Francia, Marconi y 4 de Abril, y Avellaneda y Sandino, puntos donde se planea implementar una primera etapa piloto.
El programa contempla la instalación de tótems electrónicos y cartelería lumínica LED en las intersecciones con mayores índices de siniestralidad. Mediante el uso de sensores y radares, estos dispositivos detectarán infracciones en tiempo real —como los excesos de velocidad— y emitirán alertas automáticas al conductor con mensajes como “Reduzca la velocidad”.
Además, Nicolini destacó que el sistema prevé la instalación de dispositivos para mitigar el peligro en esquinas con escasa visibilidad:
“Hay sistemas importantes de detección de puntos ciegos. Se ponen sensores en las esquinas y un cartel que se enciende con una alerta de colisión cuando detecta vehículos acercándose”.
Uno de los puntos fuertes de la iniciativa es que no requiere una inversión a ciegas, sino que busca maximizar las herramientas con las que Tandil ya cuenta, tales como los mapas de calor del Observatorio Vial, el sistema de videovigilancia actual y el software de Inteligencia Artificial desarrollado por el área de Movilidad Urbana. Los nuevos dispositivos se integrarían a esta red para actualizar los datos de manera permanente, permitiendo trasladar los tótems a nuevos puntos críticos según evolucione el tránsito. Asimismo, se priorizará el uso de energías renovables para su alimentación.
Para fundamentar la efectividad de una buena señalización, el concejal recordó lo ocurrido en las rotondas de la Ruta Nacional 226: “A partir del cambio de la señalización vertical, indicando claramente quién debe ceder el paso, mejoró muchísimo la fluidez y la seguridad. Eso demuestra que la educación y la prevención son herramientas muy poderosas para modificar conductas”.
La propuesta abre un claro debate político y filosófico sobre cómo gestionar el tránsito en la ciudad. Nicolini fue categórico al diferenciar su proyecto del sistema de fotomultas tradicional, al que se cuestiona por su fin recaudatorio.
“A un conductor que se le avisa que va en exceso de velocidad es para que cambie la conducta. Apostamos a un cambio de conductas y no necesariamente a la represión mediante una infracción”, sintetizó el edil, concluyendo que estos sistemas de señalización activa ya funcionan con éxito en Capital Federal y otras ciudades del mundo, demostrando que es posible ordenar el tránsito cuidando el bolsillo de los vecinos.


