No cesa la crisis del GNC en La Plata: Taxis exigen prioridad frente a los cortes de suministro

La ciudad de La Plata atraviesa un escenario de fuerte tensión debido a la escasez de Gas Natural Comprimido (GNC). Esta situación ha impactado de lleno en el transporte público local, especialmente en taxis y remises, desatando un conflicto de responsabilidades que expone posiciones muy enfrentadas entre el gremio de choferes, la distribuidora de gas y los dueños de las estaciones de servicio.

Frente a la imposibilidad de cargar combustible y la consecuente pérdida de sus ingresos diarios, el Sindicato Unión Conductores de Taxímetros presentó un proyecto en el Concejo Deliberante para declarar al GNC como un insumo esencial para el sector. La iniciativa busca que se reserven surtidores exclusivos para los trabajadores del volante cada vez que haya restricciones de suministro. Desde el gremio denuncian que las familias atraviesan una situación crítica, requiriendo asistencia alimentaria, y acusan a la empresa Camuzzi de imponer cupos arbitrarios que paralizan su actividad.

Sin embargo, la distribuidora rechazó enfáticamente estas acusaciones y aclaró que la escasez responde estrictamente a las decisiones comerciales de los empresarios locales. Según detalló Camuzzi, existen contratos de abastecimiento firmes, que garantizan el suministro continuo y son más costosos, y contratos interrumpibles, que resultan hasta un 120% más económicos, pero están sujetos a cortes cuando la ola de frío incrementa la demanda en los hogares. El problema central radica en que, en la región platense, 39 de las 45 estaciones operan bajo esta última modalidad para abaratar costos.

En esta misma línea se expresó la Cámara de GNC, que apuntó directamente contra las decisiones de los estacioneros de La Plata. La entidad empresarial remarcó que, por intentar ahorrar en el contrato de gas, los dueños de los surtidores terminan perdiendo jornadas enteras de ventas y perjudicando a los conductores. Para dimensionar la falla estratégica, contrastaron la realidad de la capital bonaerense con la del AMBA, donde casi la totalidad de las bocas de expendio cuenta con contratos firmes que previenen estos faltantes durante el invierno.

Todo este conflicto se desata sobre un rubro que ya se encontraba en un estado de profunda vulnerabilidad. Informes universitarios recientes advierten que los taxistas sufrieron una caída de más del 16 por ciento en su recaudación real y una severa pérdida de poder adquisitivo frente al año pasado. Ante el avance de las aplicaciones de viajes y la crisis económica, los choferes se ven obligados a trabajar hasta 16 horas diarias e incluso a vender productos dentro de sus vehículos para subsistir.

El proyecto impulsado por los taxistas deberá ahora recorrer los pasillos del Concejo Deliberante local. El gran interrogante normativo a resolver será si una ordenanza municipal tiene la potestad real de garantizar reservas exclusivas de combustible frente a una problemática estructural que, según las propias empresas del sector energético, tiene su verdadero origen en los acuerdos comerciales privados elegidos por la mayoría de las estaciones de servicio.