Luchemos por la Vida cuestionó al intendente de Pinamar: “Lo que no es justo ni inteligente es poner en riesgo la vida de las personas”
La asociación Civil Luchemos por la Vida difundió un informe sobre la conducción en los médanos, cuestionando al intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, que anunció días atrás que apelará la medida judicial que prohíbe las actividades con cuatriciclos, motos, UTV y camionetas 4×4 en la zona de los médanos de La Frontera, declarando que “prohibir por culpa de unos pocos inconscientes no es justo ni inteligente”.
En ese contexto, Luchemos por la Vida expresó: “Le decimos al Intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, que lo que no es justo ni inteligente es poner en riesgo la vida de las personas, evitando controlar y sancionar para mantener negocios redituables en los médanos de la Costa”.
“Como todos los veranos, Pinamar se lleva el triste podio de sumar graves heridos por siniestros de tránsito protagonizados por irresponsables al volante de cuatriciclos y otros vehículos todoterreno. El caso más resonante fue el de Bastián, un niño de 8 años que, el pasado 12 de enero, resultó gravemente herido, y se encuentra en estado crítico, tras el choque frontal entre la UTV en que viajaba junto a su padre y su pareja, y una camioneta Amarok, mientras corrían por los médanos de La Frontera, zona tristemente célebre por la cantidad de muertos que ha acumulado en los últimos años, al menos 6 desde 2016 y decenas de heridos graves. También otras partes de la costa bonaerense han contabilizado víctimas por maniobras imprudentes en médanos o en las playas: Villa Gesell y Costa del Este son algunos de ellos”, declararon desde la ONG.
En el informe destacan que, tanto Noemí Quirós, que conducía la UTV en la que viajaba Bastián, como Manuel Molinari, que los chocó de frente con su Amarok, ambos alcoholizados, fueron inhabilitados por el Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires. “Lamentablemente, estas sanciones llegan tarde para las víctimas, que podrían haberse evitado de haber asumido, las autoridades locales, su responsabilidad de controlar y sancionar a los conductores de este tipo de vehículos que se acercan a estos sitios en busca de la velocidad y el riesgo, pero ponen en peligro las vidas de otros, incluidos sus propios hijos”.
“Más allá de la responsabilidad que le cabe a cada uno de los conductores involucrados, resulta evidente que la falta de controles y de regulaciones, así como de señalizaciones y delimitaciones efectivas de los lugares en los que se permite este tipo de conducción de riesgo, es la principal causa de estas lesiones y muertes en el tránsito”, finalizan.


