Ibarguren desafía a la Justicia y apelará la prohibición de 4×4 y cuatriciclos en La Frontera

El intendente de Pinamar anunció que apelará la resolución judicial que frenó las actividades con 4×4, cuatriciclos y UTV en La Frontera. El fallo advirtió sobre maniobras temerarias, falta de controles y antecedentes graves. El jefe comunal habló de “cultura”, apuntó contra familias y rechazó una restricción total.

La tensión entre el Municipio de Pinamar y la Justicia sumó un nuevo capítulo tras la decisión del intendente Juan Ibarguren de apelar la medida cautelar que ordenó frenar las actividades motorizadas en los médanos de La Frontera, una de las zonas más conflictivas del distrito durante la temporada estival.

La resolución fue dictada por el Juzgado Civil y Comercial Nº 4 de Dolores, a cargo del juez suplente Félix Adrián Ferrán, en respuesta a un amparo presentado por Pablo Martínez Carignano, ex director de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). El fallo dispuso la suspensión inmediata de carreras, desafíos, pruebas de destreza y maniobras de riesgo con cuatriciclos, motos, UTV y camionetas 4×4, al considerar que existe un peligro concreto, conocido y evitable.

En su fundamentación, el magistrado fue categórico: el Municipio no puede desentenderse de su deber de control, aun cuando los predios tengan titularidad privada, y debe intervenir cuando están comprometidas la seguridad y la vida de las personas.

“Prohibir todo no es justo ni inteligente”

Lejos de aceptar la decisión judicial, Ibarguren anunció que el Ejecutivo local recurrirá la cautelar y defendió la continuidad de la actividad.

“No estamos de acuerdo con una prohibición general. La gran mayoría disfruta de manera responsable. El problema son unos pocos”, expresó el intendente.

En declaraciones a Radio Mitre, el jefe comunal sostuvo que La Frontera forma parte de la identidad histórica y cultural de Pinamar y remarcó su impacto económico.

“Esto genera trabajo, turismo y movimiento comercial. Prohibir todo no es justo ni inteligente”, afirmó.

Ibarguren insistió en que la solución pasa por regular y sancionar, no por cerrar la zona a los vehículos.

“La resolución prohíbe conductas que ya están prohibidas por la normativa vigente. Nuestra postura siempre fue ordenar y controlar, no eliminar la actividad”, sostuvo.

Polémica por sus dichos sobre el caso Bastián

El debate se intensificó luego de que el intendente se refiriera públicamente al hecho ocurrido el 12 de enero, en el que Bastián Jerez, un niño de ocho años, resultó gravemente herido tras un choque entre vehículos en La Frontera y aún permanece internado.

En declaraciones en Radio Mitre, Ibarguren responsabilizó al adulto a cargo del menor.

“Fue una irresponsabilidad del padre. Si el nene hubiese tenido el cinturón de seguridad puesto, esto no hubiese pasado”, sostuvo, generando fuertes críticas y polémica.

El mandatario local aseguró que, tras ese episodio, el Municipio endureció los controles, incrementó las multas, dispuso el secuestro de vehículos, la inhabilitación de licencias y el cobro de gastos derivados de operativos y traslados.

“Logramos sacar a los que corrían picadas y generaban caos. Eso es menos del 1% de la gente que viene. El otro 99% disfruta de manera responsable”, afirmó.

La cautelar sigue vigente

Mientras avanza el trámite de apelación anunciado por el Ejecutivo local, la medida judicial continúa en plena vigencia. En los últimos días se observó menor movimiento de vehículos en los médanos y mayor cautela entre los visitantes, en un contexto marcado por controles y sanciones.

La disputa entre el Municipio y la Justicia abre un nuevo capítulo en un conflicto histórico de Pinamar, donde la tensión entre turismo, tradición, seguridad y regulación vuelve a quedar en el centro del debate público.

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