¿Está permitido remolcar una moto con otra moto?
Ante un desperfecto mecánico imprevisto en la vía pública, muchos conductores intentan recurrir a soluciones rápidas que pueden resultar en graves incidentes. Una de las consultas más frecuentes es si resulta legal remolcar una motocicleta utilizando otra: La respuesta es un rotundo no.
La Agencia Nacional de Seguridad Vial, lanzó una campaña de concientización para recordar que esta práctica está estrictamente prohibida por la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449. El marco legal es sumamente riguroso respecto al traslado de vehículos averiados. El artículo 48 de la normativa nacional establece la prohibición del arrastre informal. Esto implica que un vehículo automotor particular solo puede remolcar a otro en casos excepcionales de fuerza mayor y, fundamentalmente, utilizando de forma estricta elementos rígidos de acople. El uso de sogas, cadenas o cables flexibles constituye una infracción severa a las normas de tránsito.
A esta restricción legal se le suma un problema de incompatibilidad física insalvable. En el diseño vehicular contemporáneo, no existen barras de acople rígidas que estén homologadas ni fabricadas para vincular de forma segura dos motovehículos mientras se encuentran en movimiento. Por lo tanto, el remolque legal y seguro entre dos motocicletas resulta técnicamente imposible de ejecutar.
Las consecuencias de ignorar esta disposición representan un peligro inminente en nuestras calles. Fomentar una cultura de respeto hacia las normativas y la infraestructura vial requiere de conductas responsables; por ello, se advierte sobre el altísimo riesgo de siniestros viales que conlleva esta mala práctica, la cual compromete no solo la integridad física de los conductores involucrados, sino la de todo el entorno circundante.
Entonces, ¿qué se debe hacer ante una avería? Si la moto no puede continuar circulando, la única opción adecuada y lícita es solicitar un servicio de asistencia mecánica integral (grúa o camión de traslado tipo planchón). Como alternativa inmediata para despejar la calzada y evitar obstrucciones, la acción correcta es empujar el vehículo a pie sobre la acera hasta un lugar seguro. Cuidar tu vida y la de los demás no admite atajos en la seguridad vial.


