El mal estado de los caminos rurales vuelve a encender las alarmas por seguridad vial
La transitabilidad de los caminos rurales y la capacidad de respuesta en las zonas productivas volvieron a quedar bajo la lupa. Dos pedidos de informes buscan conocer los recursos destinados al mantenimiento vial y la situación de los Comandos de Prevención Rural.
Los caminos rurales de la Cuarta Sección vuelven a instalarse en la agenda bonaerense, esta vez con un eje que atraviesa tanto a la actividad productiva como a la seguridad vial. El estado de estas vías puede condicionar la circulación cotidiana y también dificultar el acceso de los servicios de emergencia a establecimientos alejados.
A través de dos pedidos de informes presentados en la Legislatura provincial, se busca obtener información sobre el mantenimiento de la red vial rural y sobre los recursos con los que cuentan los Comandos de Prevención Rural de los distintos municipios de la región.
En relación con los caminos, el planteo apunta a conocer cuánto se recauda mediante las tasas destinadas a la conservación de la red vial y qué porcentaje de esos recursos fue ejecutado durante el primer semestre de 2026. También se solicita un detalle de los trabajos realizados, los kilómetros intervenidos, la maquinaria utilizada y las tareas previstas para los próximos meses.
El deterioro de estas vías no representa solamente una dificultad para el traslado de la producción. Baches, huellones, barro, acumulación de agua y banquinas deterioradas pueden generar condiciones de circulación más riesgosas, especialmente para vehículos pesados, maquinaria agrícola y quienes deben recorrer largas distancias diariamente.
Además, un camino en malas condiciones puede convertirse en un obstáculo para la llegada de ambulancias, bomberos o patrulleros, un aspecto especialmente relevante en una región donde los establecimientos rurales se encuentran dispersos y las distancias entre localidades suelen ser extensas.
La dimensión del problema también aparece reflejada en un relevamiento realizado por UADE, Aapresid, CREA y la Sociedad Rural Argentina: el 79% de los productores consultados calificó como mala o muy mala la transitabilidad de los caminos rurales. El 68% señaló haber sufrido perjuicios económicos y el 59% estimó que el deterioro incrementó sus costos logísticos en más de un 10%.
El segundo pedido de informes pone el foco en la seguridad rural. Se busca conocer la cantidad de efectivos asignados a los Comandos de Prevención Rural, las vacantes existentes y el número de móviles disponibles, diferenciando aquellos que están operativos de los que se encuentran fuera de servicio.
También se solicita información sobre las denuncias registradas durante 2024, 2025 y lo transcurrido de 2026 por abigeato, faena clandestina y robo de maquinaria, herramientas e insumos vinculados con la actividad agropecuaria. A esto se suma el pedido de datos sobre los operativos preventivos y la implementación del programa “Tranqueras Seguras”.
En la Cuarta Sección, caminos y seguridad aparecen así como dos cuestiones estrechamente vinculadas. La posibilidad de circular en condiciones adecuadas y contar con una respuesta rápida ante una emergencia depende, en buena medida, de una red vial rural que reciba mantenimiento y de recursos suficientes para garantizar la prevención en un territorio extenso.
