Distancia de seguridad: Luchemos por la Vida alerta sobre cómo evitar choques en cadena
Esta semana, las rutas argentinas fueron escenario de múltiples choques en cadena que encendieron las alarmas sobre nuestra forma de conducir. Ante esta situación, un reciente informe elaborado por la asociación civil Luchemos por la Vida advierte sobre una infracción tan común como letal: no mantener la distancia de seguridad adecuada entre vehículos.
Los siniestros viales de los últimos días dejaron un saldo trágico en distintas provincias. En Santa Fe, sobre la RN 34, un hombre de 70 años perdió la vida cuando, tras frenar detrás de un camión detenido, fue embestido por una camioneta que a su vez fue chocada por un tercer vehículo. A este caso se sumaron otros dos choques múltiples en Córdoba (RN 8, km 573) y en Corrientes (RN 14, km 627), que dejaron un total de cinco personas con heridas de diversa consideración.
¿Cuál es el factor común detrás de estas tragedias? Según revela el informe de Luchemos por la Vida, el 46% de los conductores que circulan por rutas y calles no respeta la distancia mínima de seguridad con el vehículo que los precede. Los choques en cadena resultan ser la consecuencia directa y el ejemplo más claro de esta peligrosa negligencia al volante.
Para saber si estamos circulando de manera precavida, la ley establece una “distancia mínima de 2 segundos”. Al momento de calcularla en la práctica, el conductor debe tomar un punto u objeto fijo de referencia (un puente, un poste o un árbol). Dos segundos es el tiempo exacto que debe transcurrir entre el momento en que el vehículo de adelante pasa por esa marca y el momento en que nuestro auto cruza ese mismo lugar. Esta regla aplica como un mínimo aconsejado para caminos en buen estado, con pavimento seco, de día y en óptimas condiciones climáticas.
Desde Semáforo Vial, recordamos que las leyes de la física no perdonan: a mayor velocidad, mayor es el tiempo y la distancia que se necesita para detener el vehículo por completo, agravando las consecuencias en caso de impacto. Adecuar la velocidad a las circunstancias del entorno y respetar estrictamente esta distancia entre vehículos puede hacer la verdadera diferencia entre vivir o morir en la ruta.


