Caminos rurales: intendentes piden fondos del agro para obras urgentes
Un grupo de intendentes bonaerenses de distintos espacios políticos impulsa una propuesta para destinar una porción de las retenciones al agro a la recuperación de caminos rurales y rutas provinciales deterioradas por las lluvias y la falta de infraestructura.
La iniciativa, que reúne a jefes comunales peronistas, radicales y del PRO, apunta a crear un fondo específico financiado con un porcentaje de los derechos de exportación ya existentes, sin sumar nuevas cargas al sector agropecuario.
El planteo surgió en medio de la creciente preocupación por el estado de la red vial rural en el interior de la provincia de Buenos Aires. En varias zonas productivas, las precipitaciones de los últimos meses agravaron el deterioro de los caminos de tierra y complicaron el traslado de la producción, el acceso a escuelas rurales y la circulación diaria de vecinos.
Desde los municipios advierten que las tasas viales apenas alcanzan para tareas de mantenimiento básico y que las comunas no cuentan con recursos suficientes para encarar obras estructurales. En muchos distritos, además, el presupuesto depende en gran medida de la coparticipación provincial y nacional.
Los intendentes sostienen que el cambio climático y el aumento de las lluvias modificaron por completo el escenario rural de las últimas décadas. En algunas regiones, el promedio anual de precipitaciones creció de manera sostenida, generando anegamientos y un desgaste acelerado de los caminos.
La propuesta contempla que parte de los fondos recaudados por retenciones agropecuarias regresen a los distritos productivos para financiar obras de fondo, como elevación de caminos, mejoras hidráulicas y reconstrucción de trazas rurales.
El debate ya comenzó entre municipios de diferentes signos políticos y podría sumar también a entidades vinculadas al sector agropecuario para definir mecanismos de control y administración de los recursos.
En el interior bonaerense coinciden en que el desafío ya no pasa solo por mantener los caminos, sino por adaptar la infraestructura rural a nuevas condiciones climáticas y garantizar la salida de la producción en una región clave para la economía del país.


