Autos incendiados en rutas: datos oficiales y un fenómeno que preocupa

Los vehículos incendiados y abandonados a la vera de rutas nacionales y provinciales se multiplican y ya no parecen hechos aislados. La reiteración de estos episodios, muchas veces en zonas alejadas y sin testigos, despierta cada vez más sospechas.

Los últimos datos oficiales disponibles respaldan esa preocupación. Según el Informe Estadístico de Siniestros de Casco 2024 de la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), durante 2024 se registraron 7.663 incendios totales de vehículos, lo que representa un 26,7% más que en 2023 y constituye el nivel más alto desde que se lleva registro.

En numerosos casos, los rodados aparecen completamente destruidos por el fuego, sin señales claras que permitan reconstruir lo ocurrido. En ese contexto, gana fuerza la hipótesis de la quema intencional, ya sea para borrar rastros tras un robo o como parte de maniobras irregulares vinculadas a coberturas.

Desde el organismo explican que el envejecimiento del parque automotor y la reducción de controles técnicos influyen directamente en el aumento de estos hechos. A ello se suma que más del 35% de los vehículos asegurados cuenta únicamente con cobertura básica, sin protección ante daños por fuego.

Mientras tanto, los vehículos calcinados suelen permanecer durante días al costado del camino sin que nadie se haga cargo de su retiro. La responsabilidad recae sobre los titulares o las autoridades correspondientes, aunque en la práctica esto no siempre sucede.

La SSN informó además que las estadísticas correspondientes a 2025 aún no fueron publicadas, por lo que no es posible confirmar si la tendencia se profundizó durante el último año. Sin embargo, los restos calcinados continúan apareciendo en las rutas, dejando al descubierto un problema creciente, con cifras oficiales que ya encendieron la alarma.

El avance de este fenómeno plantea un doble problema: por un lado, la inseguridad en rutas clave de la zona; por otro, la necesidad de controles más rigurosos para determinar el origen real de estos hechos. Lo cierto es que, lejos de disiparse, las dudas aumentan

Acceda a la Circular completa aquí: IF-2025-55926736 – ESTUDIOS.pdf

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