Seguridad vial en los accesos: un operativo conjunto frena a más de 60 vehículos en infracción
Los controles en los principales puntos de ingreso y egreso de la Capital Federal se profundizaron en las últimas horas bajo una premisa clara: fiscalizar el cumplimiento de las normas para reducir las conductas de riesgo en la vía pública. El despliegue, enmarcado en el programa “Movilidad Más Segura”, apunta a consolidar una fuerte presencia en calle como principal herramienta de prevención.
Las tareas de prevención, llevadas adelante por el Cuerpo de Agentes de Tránsito en coordinación con la Policía de la Ciudad, se concentraron en la verificación integral de documentación y en la realización de test de alcoholemia a los conductores que ingresaban y salían del territorio porteño.
Como resultado directo de esta cobertura de control, un total de 68 vehículos debieron ser retirados de circulación por no reunir las condiciones legales ni de seguridad mínimas requeridas para transitar por la vía pública.
Radiografía de las fiscalizaciones
El operativo conjunto arrojó un balance que refleja la intensidad de los procedimientos en los puntos neurálgicos de los accesos:
Controles vehiculares totales: Se realizaron 453 verificaciones de identidad, documentación obligatoria y niveles de alcohol en sangre.
Remisiones preventivas: 68 rodados fueron trasladados a los playones de infractores.
Motos retenidas: Se incautaron 36 motovehículos por diversas irregularidades.
Autos particulares: 32 automóviles quedaron a disposición de la justicia de faltas tras detectarse anomalías graves en sus conductores o en el estado del rodado.
La calle como espacio de convivencia
Este tipo de intervenciones masivas forman parte de una política de estado sostenida que busca desincentivar el manejo bajo los efectos del alcohol y el uso de vehículos sin la cobertura de seguro o la revisión técnica obligatoria. La presencia de las cuadrillas civiles junto a las fuerzas de seguridad pública no solo optimiza los tiempos de fiscalización, sino que funciona como un fuerte elemento disuasivo para quienes intentan evadir las normas básicas de tránsito.
Desde las áreas a cargo del operativo señalaron que los controles permanentes y la coordinación tecnológica en los accesos son los pilares fundamentales para construir una cultura vial basada en el respeto mutuo, donde el espacio público sea un entorno ordenado y predecible para todos.


