Ruta 2 bajo la lupa: más controles, radares y multas automáticas en pleno verano
El viaje a la Costa Atlántica ya no admite distracciones. En plena temporada de verano, la Ruta 2 quedó bajo un esquema de control intensivo que combina radares fijos, dispositivos móviles sorpresa, operativos de alcoholemia y patrullajes constantes a lo largo de todo el corredor vial.
La medida, impulsada por la Agencia Nacional de Seguridad Vial junto al Gobierno bonaerense, busca frenar el exceso de velocidad y las maniobras riesgosas en una de las rutas con mayor caudal de tránsito del país durante enero y febrero. A los más de veinte radares permanentes se sumaron equipos móviles que se instalan de manera temporal y cambian de ubicación según el flujo vehicular y el historial de infracciones.
Estos controles móviles se despliegan especialmente en tramos críticos, accesos a localidades y sectores donde suelen registrarse adelantamientos indebidos o choques por alcance. La consigna es clara: no hay zonas liberadas.
Actualmente, los radares permanentes de la Ruta 2 se concentran en los siguientes sectores:
Berazategui (Km 40 al 48):
Hasta 100 km/h rumbo a la Costa y 80 km/h hacia Capital.
La Plata (Km 50 al 55):
Límite de 80 km/h en ambos sentidos.
Chascomús (Km 110 al 116):
Máximo de 100 km/h, con reducción a 80 km/h en zonas urbanas.
Lezama (Km 150 al 155):
Tramos habilitados hasta 120 km/h; velocidad reducida dentro del casco urbano.
Castelli (Km 175 al 185):
Límite de 80 km/h.
Dolores (Km 195 al 205):
Límite de 100 km/h.
Sevigné (Km 196):
Límite de 80 km/h.
General Guido (Km 249):
Sentido a Buenos Aires, 80 km/h.
General Pirán (Km 320 al 330):
Límite de 80 km/h en ambos sentidos.
Coronel Vidal (Km 335 al 345):
Límite de 100 km/h.
Camet – acceso a Mar del Plata (Km 390 al 400):
Límite de 80 km/h.
Todos los radares fijos están montados sobre pórticos o columnas laterales y cuentan con señalización reglamentaria que advierte a los conductores sobre el control de velocidad.
Desde CECAITRA, la Cámara que nuclea a empresas productoras de software vial, explicaron que “cada aparato no está instalado por azar, sino que están ubicados en los denominados puntos negros, es decir, aquellas zonas con alto historial de siniestros viales o se requiere aminorar la velocidad por prevención”.
Multas automáticas y controles constantes
Desde los organismos de seguridad vial recuerdan que los límites cambian de acuerdo al tramo y al cruce por zonas urbanas. Las infracciones se generan de forma automática y las multas llegan directamente al domicilio del titular del vehículo, aun cuando no haya detención en el momento.
Con mayor presencia policial y controles combinados, la recomendación es simple: respetar la velocidad, evitar maniobras imprudentes y conducir con precaución. En una ruta colmada de turistas, levantar el pie del acelerador puede ser la diferencia entre llegar a destino o terminar el viaje antes de tiempo.



