Privatización de rutas: crecen las críticas por la incorporación de nuevos peajes
El avance del plan de concesión de rutas nacionales impulsado por el Gobierno nacional volvió a quedar en el centro del debate. Mientras la administración de Javier Milei continúa con la licitación de unos 9.000 kilómetros de corredores viales a través de la Red Federal de Concesiones, organizaciones de usuarios advierten que el nuevo esquema podría traducirse en más estaciones de peaje, mayores costos de circulación y un impacto directo sobre el transporte de cargas y la competitividad.
Las objeciones se intensificaron luego de confirmarse la incorporación de cinco nuevas estaciones de peaje sobre la Ruta Nacional 11, en el tramo que une Santa Fe con Resistencia. Para el Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial, la medida profundiza un modelo que traslada el financiamiento de la infraestructura exclusivamente a quienes utilizan las rutas, sin garantizar inversiones acordes con los valores que deberán afrontar los conductores.
Desde la entidad sostienen que las futuras concesiones estarán enfocadas principalmente en tareas de conservación y mantenimiento, como bacheo, corte de pasto y señalización, mientras que las tarifas podrían registrar incrementos muy superiores a los actuales. Además, remarcan que la existencia de diferentes concesionarios generará valores dispares entre corredores, sin un criterio uniforme para los usuarios.
La preocupación también alcanza al sector productivo. El incremento de los costos de circulación para el transporte pesado repercute directamente sobre la logística y termina incorporándose al precio final de los bienes que llegan a los consumidores. En ese escenario, cada nueva estación de peaje representa un costo adicional para las economías regionales y para la cadena de abastecimiento.
Otro de los cuestionamientos apunta al destino de los recursos destinados a la infraestructura vial. Desde el Comité recuerdan que el impuesto a los combustibles fue creado para financiar obras y mantenimiento de la red nacional, por lo que consideran que el creciente peso de los peajes evidencia una falta de planificación integral en materia de transporte.
A ello se suma la preocupación por el traspaso de corredores nacionales a jurisdicciones provinciales y operadores privados sin partidas presupuestarias suficientes para garantizar intervenciones de mayor envergadura. Según advierten, el riesgo es consolidar un sistema en el que los usuarios afronten costos crecientes sin que ello se traduzca en mejoras sustanciales en la calidad, capacidad y seguridad de las rutas.
El debate se produce en paralelo con una nueva actualización de los impuestos a los combustibles, aplicada parcialmente durante julio y con otro tramo previsto para agosto. Para especialistas del sector, la combinación de mayores cargas impositivas y más peajes podría incrementar aún más el costo del transporte por carretera en un contexto donde la logística continúa siendo uno de los principales factores que inciden sobre los precios de la economía.


