La Plata: controles de tránsito bajo la lupa por la falta de señalización
Los controles buscan ordenar las calles y mejorar la seguridad vial, pero cuando las señales no son claras la sanción puede perder su sentido preventivo. En La Plata, crecen los reclamos por operativos nocturnos y restricciones de estacionamiento que no siempre estarían acompañadas por una demarcación visible.
En las calles de La Plata, cumplir las normas de tránsito no siempre resulta sencillo. Sendas peatonales despintadas, carteles deteriorados, cordones sin demarcación y calles en mal estado forman parte de un paisaje que también condiciona la circulación cotidiana.
En los últimos días, un operativo realizado durante la madrugada en la zona de 16 entre 46 y 47 volvió a poner el tema sobre la mesa. Varios vehículos fueron infraccionados por una restricción de estacionamiento cuya señalización, según el reclamo de vecinos, no era claramente visible en toda la cuadra.
El punto central no pasa por cuestionar la necesidad de controlar. La fiscalización es indispensable para evitar que se bloqueen rampas, sendas peatonales, esquinas o sectores especialmente sensibles. El problema aparece cuando la señal que debería advertir al conductor es insuficiente, está deteriorada o directamente no existe.
Señalizar para prevenir
La seguridad vial no comienza cuando aparece un inspector. Comienza mucho antes: con una calle correctamente señalizada, carteles visibles y demarcaciones que permitan anticipar las restricciones.
Esto adquiere todavía mayor importancia durante la noche. Una marca poco visible sobre el pavimento puede pasar inadvertida para quien circula o estaciona, especialmente en sectores con iluminación deficiente.
Por eso, controlar y mantener deberían ser dos tareas inseparables. No alcanza con aumentar la cantidad de infracciones si previamente no se garantiza que las reglas puedan ser identificadas con claridad.
También resulta importante que los controles se apliquen con criterios previsibles y uniformes, incluso durante partidos, recitales y otros eventos que modifican considerablemente la circulación en distintos sectores de la ciudad.

El objetivo debe ser una calle más segura
Las multas pueden formar parte de una política de tránsito, pero no deberían convertirse en el objetivo final. El verdadero indicador de éxito es otro: menos conductas peligrosas, más respeto por peatones y ciclistas y calles donde las reglas sean claras para todos.
En La Plata, el desafío pasa por recuperar ese equilibrio. Primero señalizar, mantener y educar; después controlar y sancionar cuando corresponda.
Porque una política de seguridad vial efectiva no debería esperar al error del conductor. Debería hacer todo lo posible para que ese error no ocurra.
