Florencio Varela: motos ruidosas y normas que nunca se aplicaron

En Florencio Varela, la contaminación sonora de las motos con escapes libres sigue sin control, a pesar de que hace 12 años se sancionó la Ordenanza de Ruidos Molestos N° 8.571/14. La normativa establece un límite de 76 decibeles, pero la Municipalidad nunca adquirió decibelímetros ni implementó operativos efectivos, dejando a los vecinos expuestos a motores modificados que se escuchan a cuadras.

El problema se agrava por cambios en el marco estatal. Con la Resolución 213/2025, el INTI dejó de certificar instrumentos clave para el control público, incluyendo equipos de medición, radares y balanzas, trasladando la responsabilidad a laboratorios privados. Curiosamente, los radares de foto multas sí fueron homologados, evidenciando una aplicación desigual de los controles que favorece la recaudación por sobre la calidad de vida de los ciudadanos.

Además, las dificultades operativas y la inseguridad vinculada a gran parte de las motos suman un obstáculo más: los vehículos irregulares son difíciles de retener y el incumplimiento de la ordenanza se mantiene generalizado. Doce años después de su sanción, la norma contra ruidos molestos sigue siendo letra muerta, replicando el mismo patrón de otras regulaciones locales, como la prohibición de la tracción a sangre y la normativa sobre perros peligrosos, que también permanecen sin reglamentación.

Así, Florencio Varela muestra una combinación de leyes progresivas con ausencia de control efectivo, dejando a los vecinos soportando niveles de ruido que afectan su vida diaria y revelando la incapacidad municipal de hacer cumplir sus propias normas.