Carteles que confunden: la señalización vial, en crisis en Necochea y Quequén
Circular por los accesos y principales arterias de Necochea y Quequén se volvió una experiencia tan incómoda como riesgosa. Carteles de señalización deteriorados, con letras borradas, flechas despintadas y referencias incompletas, lejos de ordenar el tránsito, generan confusión y obligan a los conductores a improvisar maniobras.
En distintos puntos del distrito pueden observarse señales que deberían orientar hacia destinos clave como Quequén, Lobería, Mar del Plata o el centro de la ciudad, pero cuyo avanzado desgaste impide reconocer direcciones o distancias. En algunos casos apenas quedan restos de pintura; en otros, la información resulta directamente indescifrable.
La problemática no afecta solo a quienes visitan la ciudad por primera vez. Vecinos, repartidores, transportistas e incluso servicios de emergencia se ven forzados a reducir la marcha y dudar en cruces importantes o accesos rápidos, una situación que incrementa el riesgo de siniestros viales.
Ante la falta de señalización clara, el uso del GPS se volvió casi indispensable. Sin embargo, la tecnología no siempre alcanza: en zonas con baja conectividad, los sistemas de navegación pierden precisión y pueden inducir a errores si no existe señalización física que confirme el recorrido.
La señalización vial cumple un rol esencial que ninguna aplicación puede reemplazar: ordenar, orientar y prevenir. Su deterioro no solo complica la circulación diaria, sino que también proyecta una imagen de abandono en accesos que funcionan como verdaderas puertas de entrada al distrito.
En una ciudad atravesada por tránsito local, provincial y turístico, recuperar carteles legibles y bien mantenidos no es un detalle estético, sino una necesidad básica para una movilidad más segura y ordenada.


