Advierten sobre la amenaza de los objetos sueltos al manejar
Corresur, la concesionaria vial que tiene a su cargo la operación de las rutas nacionales 3, 205 y 226, así como de las Autopistas Riccheri, J. Newbery y Ezeiza-Cañuelas, realizó una nueva iniciativa de concientización sobre el peligro que representan los objetos sueltos adentro del habitáculo.
“El interior del vehículo suele convertirse en un espacio lleno de elementos cotidianos como bolsos, mochilas, termos, mates, celulares y juguetes. Sin embargo, pocos conductores consideran que la seguridad en el habitáculo es tan determinante para la protección personal como el estado mecánico de la unidad o la documentación al día”, sostienen en su página web.
El informe también plantea que es muy importante saber que, ante una desaceleración o detención brusca, las personas y los objetos continúan desplazándose a la velocidad que llevaba el rodado hasta ese instante, generando un riesgo real de impacto contra la estructura, eyectado por el parabrisas o golpes graves entre los propios ocupantes.
“La física detrás de esta situación es tan clara como peligrosa: cualquier elemento suelto se transforma instantáneamente en un proyectil dentro del habitáculo. Para dimensionar el peligro, a una velocidad de apenas 50 km/h, un termo que no esté sujetado impacta con una fuerza equivalente a la de una bolsa de cemento. Por este motivo, incluso los objetos pequeños como llaves, lentes, cuadernos o teléfonos móviles pueden provocar lesiones severas si salen despedidos hacia la cabeza o el torso de los pasajeros durante una maniobra de emergencia”, explican.
Para mitigar este factor de riesgo antes de salir a la calle o a la ruta, resulta esencial adoptar hábitos sencillos de ordenamiento. Es fundamental utilizar el baúl o la guantera para resguardar las mochilas, bolsos y equipaje pesado, además de aprovechar los portaobjetos específicos del tablero y las puertas para los elementos de uso personal. Además, debe mantenerse la luneta trasera completamente despejada en todo momento, evitando apoyar sobre ella abrigos, cajas de pañuelos o pelotas que volarían directo hacia adelante en caso de un choque.
La concesionaria vial plantea que: “Tomarse unos minutos para revisar el habitáculo antes de iniciar la marcha marca la diferencia entre un viaje sin contratiempos y un accidente prevenible”.
